Sube tu imagen y EditImage vuelve a iluminar la escena: eliges una luz o colocas los focos tú —cuántos, de qué color y desde qué lado— y las personas y los objetos siguen ahí, solo cambia la luz.

Tres pasos para pasar de una toma con la luz mal puesta a una escena reiluminada como tú quieres.
Carga la foto que quieres reiluminar en JPG, PNG o WEBP; si tienes otra imagen con la luz que buscas, súbela también como referencia.
Elige una luz predefinida, coloca tú los focos —cuántos, de qué color y desde qué lado iluminan— o deja que la IA copie la luz de tu imagen de referencia; si no te convence, vuelves a ajustar los controles.
Mira el resultado, vuelve a ajustar la luz si hace falta y descárgalo hasta en 2K o 4K; la nueva luz aparece en unos segundos.
Las tomas que ya hiciste, con la luz vuelta a colocar donde debía estar.
Disparaste contra la ventana o hacia el atardecer y la persona quedó como una silueta oscura; devuelves la luz por el lado de la cara y el rostro reaparece sin borrar el cielo del fondo.
La luz pegó demasiado fuerte y la cara y el cielo se fueron a blanco, sin detalle; cambias la dirección y aplicas una luz más suave para recuperar las zonas quemadas.
Esa toma que hiciste cuando faltaba luz quedó tan oscura que apenas se distingue nada; en vez de subir el brillo y arrastrar el ruido, vuelves a colocar la luz donde hace falta.
Un mismo conjunto de fotos salió con luces distintas y se ve inconstante; aplicas la misma dirección y color a cada una para que la serie quede pareja, o cambias la luz plana por una lateral cálida cuando buscas otro ambiente.

Fotografías tu mercancía en casa y la luz sale despareja, con sombras sucias, pero no quieres repetir la toma; reordenas la luz sobre el producto para que se vea limpio, con un foco principal claro y las sombras puestas donde tú decides.

Notas que la luz sobre la cara no está bien pero no sabes cómo arreglarla; eliges desde qué lado llega la luz y qué color tiene. En un retrato, la iluminación decide cómo se lee el rostro.

Sacas varias imágenes al día y no te sobra tiempo para repetir la sesión cuando la luz falla; reiluminas la toma que ya tienes y sigues publicando sin frenarte.
Cada tarjeta es una forma concreta de decidir cómo cae la luz en tu imagen.

Si un foco principal no basta, añades otro y ajustas por separado el color y la dirección de cada uno; así decides cómo se reparten las luces y las sombras. Con EditImage puedes poner varios focos a la vez.

Aplica una luz predefinida tal cual, coloca tú los focos —número, color y dirección— o sube una imagen de referencia para copiar su luz; te quedas con la vía que más te sirva.

Aclarar una foto sube el brillo de toda la imagen por igual; aquí la posición y el color de la luz cambian, y las sombras se reordenan con ellos, mientras el contenido de la escena se mantiene.

Viste una imagen con una luz que te gustó: súbela y la IA vuelve a iluminar tu foto siguiendo ese ejemplo, sin que tengas que reconstruir el ambiente a mano.
Sube tu foto, elige la luz que quieres y deja que EditImage la reilumine en unos segundos.
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